Pedalear cada día exige energía: por eso es importante
comer de forma ligera y frecuente.
Por la mañana, un desayuno con cereales, frutos secos o pan. Durante el día, lleva:
- Agua (al menos 1,5L) y sales minerales si hace calor
- Barritas energéticas o frutos secos
- Snacks salados (nueces, galletas)
- Fruta fresca si puedes conseguirla
A mediodía opta por algo ligero, y por la noche disfruta de la
gastronomía local: pasta, embutidos, quesos, vino... ¡te lo has ganado!